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jueves, 19 de enero de 2017

El juego de la divinidad es un juego de máscaras - Discipulado Nº 25


DISCIPULADO NO. 25
EL JUEGO DE LA DIVINIDAD ES UN JUEGO DE MÁSCARAS
Mensaje de Alipur Karim (Abdul Salam) dado en Satsang

Agosto 12 de 2016.

La divinidad se expresa a través de diferentes seres y en éstos en diferentes niveles. Se encuentra por ejemplo el nivel mundano, el nivel de la personalidad; esa es la máscara más externa. Pero más allá del nivel de esa individualidad, de una aparente personalidad manifestada, se encuentra el nivel del Alma: una apariencia de luz de la Divinidad que habita en cada ser. Y más allá del nivel del Alma divina está el nivel de la Expansión Infinita. El nivel de la personalidad se manifiesta en la forma, en la conducta, en las emociones y los sentimientos, en la expresión intelectual  y en la palabra.  El nivel del Alma está más allá de la mente, en los mundos espirituales, y el nivel de la Expansión Infinita, está más allá de toda concepción de personalidad, está en la identidad de la Divinidad con el Hombre Perfecto.

La Divinidad comienza a revelarse en los distintos niveles: primero, en el nivel de la personalidad, trata de crear un espejo; la limpia y la pule, poco a poco, en el nivel físico, en el nivel emocional y en el nivel mental, y esto permite  que sobre este espejo se refleje el nivel del Alma; luego pule el nivel del Alma y a través de  ese nivel construye un espejo poderoso en el que la Expansión Infinita se refleja. El Infinito reflejado entonces abrillanta al Alma y permite comprender que es semejante a Dios; el Alma iluminada se refleja en el espejo pulido de la personalidad y puede manifestar la luz de  Dios hacia el mundo manifiesto. 

El discipulado es la puerta a través de la cual entramos al nivel del Alma, trascendiendo el nivel de la personalidad, y la Iniciación es la puerta a través de la cual entramos en el nivel de la Expansión Infinita.

Así como hay escalas en el discipulado, hay escalas en el nivel de la Iniciación. A través de la puerta de la Iniciación, encontramos la Iluminación. El trabajo sobre la personalidad para encontrar la puerta, aunque es un aparenre esfuerzo profundo de la Divinidad, requiere un trabajo de la personalidad. El trabajo del discipulado, para encontrar la puerta de la Iniciación es un trabajo grande, pero la Divinidad no puede trabajar si se encuentra bajo el dominio de la personalidad. Siempre es bueno encontrar una sabia guía en la instrucción. Por eso existe el mecanismo del contacto: la Divinidad contacta al Alma despejada, los Maestros contactan a la personalidad despejada. Cuando la personalidad comienza su despeje, un reflejo del Alma asoma a ella y comienzan los primeros contactos, para luego ir a contactos más profundos; todo es simplemente un juego de reflejos y nada más. Visto desde arriba todo es unidad, visto desde abajo todo es una escalera.

Más allá de mi personalidad manifiesta como José Vicente, como su amigo y compañero del camino, existe un rayo de luz, un rayo de contacto, un rayo que se manifiesta en otra faceta, la faceta de Alipur Karim y ahora la faceta de Abdul Salam. Cada faceta es una puerta, la personalidad conduce a una puerta; cada uno de ustedes tiene esa puerta que permite o cierra el acceso a determinadas personas en su vida; el rayo del Alma que se manifiesta también tiene una puerta: el nombre que nos es dado por el Maestro constituye en sí mismo una puerta que indica un trabajo, una fuerza, una dimensión, una luz, un contacto.  A través de esa puerta llamada Alipur Karim una luz se asoma. Ese contacto, ese pequeño rayo del Alma en la personalidad, es el resultado de un largo caminar, de sondear en profundas cavernas y hacer largas excavaciones en el techo de la mente; es la Divinidad en su juego de repeticiones de imágenes, a través de las vidas, quien logra de repente hacer un diminuto agujero, para asomar un pequeño rayo de luz que es importante en dos sentidos: para deshacer la personalidad y para iluminar a todo aquel que quiera mirar a través de esa puerta y ese rayo.

En este camino hay muchos misterios que aprender, hay muchas cosas profundas que conocer, que deben ser dadas paso a paso como un elixir mágico que debe ser bebido gota a gota; cualquier sorbo demasiado grande es un exceso que intoxica. Hay que ir tomando gota a gota, hasta hacerse inmune al poderoso efecto de la luz; la vasija se va impregnando poco apoco por dentro y se hace resistente y entonces aguanta más luz. A través del rayo de Alipur Karim se filtran pequeñas gotas del elixir. No es el elixir de Alipur Karim; Alipur Karim es tan solo el nombre de la gota, simplemente un gota de luz del Océano Infinito de la Divinidad, pero en esa gota están contenidos muchos secretos de esta vida y de otras vidas; todos los secretos que han sido transmitidos desde otras puertas, de los contactos en muchas dimensiones: en el nivel físico, aparentemente real, en los niveles sutiles, astrales, espirituales y grupales  y aún más allá; un trabajo profundo y exhaustivo que no siempre puede ser mostrado en su totalidad so pena de ser tachado de loco. Pero cuando hay almas y corazones dispuestos a escuchar, entonces los misterios pueden ser develados si los oídos se abren para oír, si los ojos se abren para ver, si la mano se extiende para recibir a una mano amiga; entonces es momento de establecer un contacto desde el corazón y comenzar la enseñanza, la enseñanza profunda que se devela. Ha sonado la trompeta que marca la hora en que esta personalidad comienza a morir; no la estructura sino la coraza de la personalidad; ha llegado la  hora en que la personalidad pierde su protagonismo y la chispa asoma como una pequeña gota de rocío que es iluminada en el amanecer; comienza la gota a brillar y la luz a irradiar. La personalidad mengua y el brillo del alma aparece.

 Estad atentos al brillo del alma, atentos a la gota de rocío que alumbra, porque por allí hay una puerta que contiene todos los misterios del Océano, en los que podemos nadar y sondear, caminando juntos. Algunas claves develadas de los misterios comienzan a surgir desde los baúles profundos de la memoria supra consiente: no son otra cosa que pequeños apartes de los Archivos Divinos, que se muestra cuando una puerta se abre.

Todos los contactos que vienen para los que permanezcamos juntos, son importantes, porque ha comenzado la era de la revelación. La personalidad menguará, la gota de rocío alumbrará, la luz comenzara a ser irradiada, el resplandor, el pequeño brillo que produce, iluminará  a aquel que ha entrenado sus ojos para ver y soportar la luz; la palabra llena de espíritu nutrirá a aquel que ha preparados sus oídos para escuchar. Pero a quien no ha preparado sus ojos la luz lo enceguecerá y buscará un velo o quizás volteara su rostro para evitar aquel rayo de luz; y a aquél que no  ha preparado sus oídos, la palabra le herirá, porque la palabra impregnada de espíritu es como una daga que abre heridas en el ego: el objetivo es romper el caparazón del ego, pero si el ego está bien nutrido, es como un tumor que desarrolla venas y arterias, y al ser tocado sangra y así, el ego no preparado,  los oídos no preparados para escuchar la palabra llena de espíritu, se sentirán heridos: el ego sangrará. Entonces taparan sus oídos para evitarlo.

Pero todo aquel que esté listo y atento podrá entonces, a través de la gota, deducir cómo es el Océano; a través de la palabra podrá halar el hilo que conduce a ese mundo que está más allá de la mente, allí donde brilla el espejo del Alma. Ha llegado la hora en que la gota de rocío debe estar expuesta y brillando, siempre iluminada por el sol del amanecer; ya la gota no puede ocultarse más tras el velo de la personalidad; la personalidad comienza a diluirse: se derrite como el grano de granizo cuando el sol alumbra. Así que, mis queridos amigos, estad atentos al brillo del rocío; no miréis más el velo de la personalidad. La gota de rocío es una gota mágica, es un elixir del que todos pueden beber. Siempre hay una gota que los Maestros destilan, que el Alma deja caer, que es nutrida desde arriba, una pequeña gota del Océano Infinito. Y ahora es el tiempo, porque si no hay quien reciba la gota, no tendrá objeto su brillo; si no hay alguien para beber el mágico elixir y fortalecerse para recibir cada vez más gotas, hasta recibir una corriente de luz, entonces no hay objeto en eso; pero si hay un depositario habrá un dador; si hay una vasija resistente habrá una fuente que la llene; si hay un ojo abierto habrá una imagen para ser proyectada en él; si hay un oído abierto habrá una palabra de Sabiduría. Estad atentos y no os fijéis en la personalidad, porque la personalidad es ahora una vasija que contiene muchas gotas de rocío y es una vasija que se templa, que necesita vaciar un poco de luz para que haya una corriente.

Pero la luz es fuerte; es como la luz del rayo, de miles de rayos poderosos que entran. De vez en cuando, por algún pequeño agujero de la vasija, un rayo sale y alumbra o hiere; no se fijen en los rayos ni en las sombras, fíjense en el resplandor de la luz, fíjense en la puerta abierta del corazón, fíjense en la mano amiga. La luz es fuerte y cuando el ego está pronto, la luz es como una daga que le hiere, pero al ego hay que dejarlo sangrar de vez en cuando. La luz que fluye a través de la pequeña gota de rocío es una luz consejera; es una luz que te puede decir dónde hay una sombra en tu camino; es una luz que te puede decir donde hay un fruto maduro que puede ser brindado; es una luz que te dice dónde está tu fortaleza y qué te guía, pero también encuentra las capas más gruesas del ego. No se intimiden frente a eso.

Cuando la palabra sea fuerte y sincera miren siempre a la gota de rocío porque allí  es donde está la puerta; cuando el ego sea herido miren que lo que lo hiere es la luz; vayan tras la luz y encontraran la gota de rocío, es una gota del Océano en el que todavía la luz de Alipur Karim busca aprender a bucear y nadar. Un gran reto  ha sido establecido, una gran fortaleza ha llegado por el contacto. Un contacto tras otro han fortalecido la vasija; más luz puede fluir y los secretos brotan como plántulas que surgen de semillas que permanecieron mucho tiempo en la húmeda y oscura tierra. Ahora  comienzan a surgir y se convertirán en grandes árboles, en un bosque entero, en un bosque completo. Ayudad a preservar el bosque, escuchad el murmullo del viento entre las hojas porque cantará una canción de luz, una canción de amor que cuenta los secretos de oscuras y recónditas cavernas donde hay misteriosos y mágicos tesoros.

Nos conocimos en otras vidas, somos caminantes viejos, quizá caminantes de largas cabalgatas, tal vez soldados y guerreros buscadores de tesoros y misterios, seres perseguidos, en busca de un Maestro o en busca de la Iluminación. Pero ya pasó el tiempo de grandes karmas, es la hora de los hallazgos; es hora de develar los tesoros encontrados, de finalizar las batallas, de encontrar luz, paz y sosiego en nuestras vidas; es el momento de poner en claro todo este conjunto de enseñanzas, todo este sincretismo de misterios, y seleccionar las perlas de los carbones, para construir hermosas joyas de Sabiduría. Es un momento clave. Hagámoslo juntos, porque cada uno de ustedes ha recorrido grandes caminos y, si lo permiten, yo seré aquel que hale el hilo dorado que está en el corazón de cada uno para develar el misterio de otras  vidas, los tesoros escondidos; y también aquel que hale la  mágica aldaba que abre la puerta que permite que la luz del alma destile en cada uno esa gota de rocío, y que esa gota de rocío también brille desde sus corazones y sus Almas para todos, y se convierta en  la gota de elixir mágico que da a probar el exquisito Gozo del Infinito Océano.  No hay más que una realidad, es la realidad del Ser. Lo demás es la ilusión del sueño onírico en la multiplicidad. Pero todo sueño tiene un término y ha llegado la hora de despertar; todos han dormido ya suficiente; la Divinidad ha dormido ya suficiente y para cada una de estas semillas es la hora en que los brotes deben salir de la húmeda y oscura tierra. 

Ya es el tiempo! Quien quiera seguir durmiendo pasará por holgazán porque ya es  el tiempo. La semilla ha roto su cáscara; está a punto de asomar el brote. Es la hora! Dejen que el húmedo rocío ablande el brote para que no lo seque  el sol.

Que la luz de nuestros amados Maestros sean nuestra guía siempre, porque ellos son nuestro portal hacia la Divinidad. Recordemos que aunque hay puertas, senderos, escalas, siempre hay una sola Realidad, un solo Dios. Ese es nuestro foco, nuestra Realidad Infinita, nuestra Única Verdad, pero en tanto que vivamos  sumergidos en el remolino del espacio tiempo hemos de encontrar puertas para salir de esta gigantesca prisión. Que los Maestros sean nuestra guía; que la Divinidad sea el Océano Infinito en el cual nos sumergiremos finalmente, pero que tengamos ojos para ver la luz del  rocío, oídos para escuchar el espíritu de la palabra. Que la voluntad del Absoluto sea nuestra voluntad, que el Amor Infinito sea el Amor de nuestros corazones y que la Luz Infinita de la Divinidad sea la única Luz que seguimos. Que así sea!
Bendiciones de los Maestros!

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